El 26 de mayo se cumplieron tres años desde la entrada en vigor de la Ley de Vivienda. La norma nació con el objetivo de contener el precio del alquiler y mejorar el acceso a la vivienda. Sin embargo, la evolución del mercado desde 2023 deja un escenario marcado por tres grandes tendencias: subida de precios, desplome de la oferta y un aumento sin precedentes de la competencia entre inquilinos. Los precios son ahora un 30,7% más caros en España, la oferta se ha reducido un 30% y la competencia por alquilar una vivienda se ha más que duplicado, según idealista.
Los alquileres siguen subiendo, también en los mercados tensionados
La contención de precios era la principal meta de la ley, aunque no hay ninguna capital en la que se hayan reducido en estos tres años. Entre las ciudades que han aplicado topes de precio a lo largo de este tiempo, Pamplona es la que registra la menor subida, con un 11,9%. Le siguen Girona (12,6%), Vitoria (13,1%), Lleida (16%), San Sebastián (17,6%), Barcelona (18,4%) y Tarragona (18,8%). Con incrementos superiores al 20%, se encuentran Bilbao (20%) y A Coruña (22,7%).
Fuera de estas zonas tensionadas, León capital ha aumentado sus precios casi un 28%.
La caída del stock confirma el principal temor del sector
La moderación de los precios era el efecto deseado y en cierta manera se ha conseguido en los mercados declarados tensionados, pero a costa de drenar la ya entonces escasa oferta disponible, tal y como advertía el sector y el consenso de expertos. La mayor caída se ha producido en Barcelona, donde el alquiler permanente disponible se ha reducido un 69% en estos tres años.
En el caso de León la oferta ha caido un 8%.
La competencia por alquilar vivienda, el verdadero drama del mercado
Pero el principal deterioro del mercado no está únicamente en el precio o en la oferta, sino en la intensidad de la competencia entre inquilinos. Cada anuncio que sale al mercado en España recibe una media de 41 contactos interesados, un 119% más que en 2023, donde en el caso de León tiene una media de 26 contactos por vivienda publicada, con un incremento del 156% respecto a 2023.
Según Francisco Iñareta, portavoz de idealista, “esta situación está provocando una clara “elitización” del mercado: los propietarios priorizan perfiles con mayores ingresos, estabilidad laboral y más garantías económicas, dejando fuera a jóvenes, familias vulnerables y rentas medias. En este sentido, Barcelona representa la gran paradoja del modelo. Aunque las medidas regulatorias han contribuido parcialmente a moderar algunos precios, la fuerte reducción de oferta ha disparado la competencia entre demandantes. El resultado es un mercado con precio regulado que es accesible solo a aquellas familias mejor posicionadas, que no tendrían problema en hacer frente a las rentas a precios de mercado”.
FUENTE: IDEALISTA.COM

