En 2024 las okupaciones de viviendas vuelven a crecer en España. Así lo confirman los datos del Ministerio del Interior, que muestran un aumento de los delitos de usurpación y allanamiento de morada de inmuebles, ambos del ámbito penal.
Según consta en el Portal Estadístico de Criminalidad, durante el año pasado se contabilizaron 37 casos de usurpación y allanamiento en León.
Estos números incluyen datos de denuncias registradas por la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como la Policía Nacional, la Guardia Civil, y policías autonómicas y locales, pero no contabilizan los casos que se resuelven de manera extrajudicial (bien sea a través de un pago económico o de una empresa de desokupación)
Récord de investigados y detenidos en 2024
Otra de las lecturas que se extrae de los datos anuales del Ministerio del Interior es que, aunque el volumen de hechos de usurpaciones y allanamientos de morada se encuentran por debajo de los máximos de la serie de 2021, sí ha batido récord el número de investigados y detenidos por estos delitos.
Las okupaciones siguen siendo un problema
Tanto los datos del Ministerio del Interior como del CGPJ vienen a confirmar la afirmación categórica de los expertos de que las okupaciones de viviendas no están bajando en España, sino subiendo. Sobre todo, ponen el foco en la inquiokupación, que abarca a aquellos inquilinos que han dejado de pagar la renta de forma voluntaria y premeditada y que no entran dentro de las estadísticas oficiales de denuncias.
A las cifras oficiales de denuncias ante las Fuerzas de Seguridad y de las demandas en los juzgados, habría que sumar aquellos casos que no se denuncian.
Y es que conviene recordar que el plazo medio para que haya una sentencia que avale el desahucio está en máximos históricos, con 36 meses en Castilla y León, sumando la primera instancia y los posibles recursos de apelación en las Audiencias Provinciales. De ahí que, en muchas ocasiones, se busquen caminos alternativos para recuperar las propiedades en el plazo temporal más breve posible.

